En algún lugar de la Mancha… un joven Quijote y su fiel escudero Sancho, emprenderán un viaje en el que deberán afrontar nuevos retos, atrás quedaron los molinos de viento y los gigantes, ahora se enfrentarán a terribles y peligrosos leones, comadrejas espías, falsos Quijotes, y todo ello para conseguir el amor de la verdadera Dulcinea.

La película, que se ha realizado íntegramente en Santiago de Compostela, en los estudios Bren Entertainment de Filmax, técnicamente, y creo que nadie lo negará, es un portento de la animación patria, personajes con una expresividad extrema, decorados, texturas… ningún detalle se ha dejado en el aire, pero lejos de ser perfecta, algo falla, y no por los “actores”, que verdaderamente son entrañables, sino por el guión, un guión, en parte inconexo y discontinuo, lo que provoca desconcierto, algo que no debería ser admisible en un film para niños.

Falsas Dulcineas, (enseñando delantera cual pechugas de gallinas de corral) falsos Quijotes, leones, comadrejas, castillos de cartón-piedra, el famoso toro de Osborne, e incluso el propio título de la película, “Donkey Xote”, que es una declaración de intenciones en toda regla, intentan modernizar la celebre historia del famoso Hidalgo de la Mancha, y desplazarla a nuestro tiempo, pero sin ese aire de locura e intransigencia, que si tiene el Quijote Cervantino, y que echo de menos en el film.

Por la pantalla desfilan infinidad de personajes, aunque, James Gallo, una mezcla entre “007 y Jackie Chan”, y Rocinante, el corcel venido a menos de Don Quijote, son los personajes con mas vis cómica y desparpajo, responsables de los momentos más graciosos del film. En cuanto a Don Quijote (con voz de José Luis Gil, Juan Cuesta de “Aquí no hay quien viva” para mas señas), es mucho más racional y menos impulsivo que el personaje en el que se basa, es un galán en toda regla, y Sancho (Andreu Buenafuente), ese escudero, incansable buscador de fortuna, se covierte en tesorero y en astuto compañero. Y por último Rucio, el burro que sueña con ser el corcel de Don Quijote, y del que tanto se ha especulado sobre su sospechoso parecido con el Asno de Shrek, es el verdadero héroe de la película, demostrando que lo verdaderamente importante es ser quien uno quiere ser.
DONKEY XOTE”, es más que una aceptable película de animación, no intentemos compararla con Shrek, ya que no le haríamos justicia.
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